Es el elemento más habitual de la protección perimetral de una instalación. Colocamos la estación donde los roedores se desplazan a lo largo de muros y vallas, antes de que entren dentro. La carcasa de plástico soporta lluvia, heladas y limpieza a presión, así que trabaja todo el año también en el exterior.
El cierre con llave de servicio no es un accesorio: es la condición para usar cualquier producto con seguridad. El contenido queda fuera del alcance de niños, mascotas y aves, y en una inspección sanitaria o una auditoría se ve de inmediato que el punto está protegido y señalizado conforme al procedimiento.
Qué aporta esta solución
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Se abre solo con llave
La tapa queda trabada en dos puntos. Sin la llave de servicio la estación no puede abrirse por accidente ni sin herramienta.
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Túnel de paso
Las entradas a ambos lados reproducen la ruta natural del roedor junto al muro, por lo que la estación se visita mucho más que un punto ciego.
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Compartimento separado de las entradas
El producto o el bloque de monitorización está en su propia sección, fuera de alcance desde fuera y protegido del agua.
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Señalización permanente
Advertencia grabada en la tapa y espacio para el número de punto, el mismo que figura en el plano de la instalación y en el informe de revisión.